Comunicación primero. Todo lo demás, después.
Aquí te cuento exactamente cómo trabajo, sin tecnicismos y sin promesas vacías.
Así entiendo yo la enseñanza.
Me adapto a ti, no al revés.
Trabajo con estudiantes muy distintos: opositores, profesionales que viajan por trabajo, padres que quieren ayudar a sus hijos con los deberes, gente que solo quiere defenderse en una conversación. La pregunta de la primera clase no es «¿qué nivel tienes?, sino «¿qué quieres conseguir?». A partir de ahí, el plan se construye contigo.
Hablar primero, perfeccionar después.
El enfoque comunicativo es el hilo conductor de todas mis clases. Sea cual sea tu objetivo — un examen oficial, una entrevista, una conversación informal — vamos a hablar mucho desde el primer día. La gramática y el vocabulario son herramientas, no obstáculos.
Cada clase es distinta.
Seguimos un plan que cuenta con flexibilidad. Si hay algo en tu vida que podemos usar para dirigir el aprendizaje, lo usamos. Un examen que se acerca, una reunión importante, una serie que estás viendo... El inglés es un medio para conseguir algo real, no un fin en sí mismo.
¿Cómo es una clase conmigo?
Esto es solo un esqueleto, cada clase se siente distinta. Lo que se mantiene es el ritmo: hablamos, descubrimos un punto, lo practicamos, lo aplicamos a tu mundo.
- 01
Calentamiento
Conversación breve sobre algo actual para activar el inglés.
- 02
Conversación
Hablamos sobre un tema relacionado con tu objetivo real.
- 03
Práctica guiada
Trabajamos un punto concreto que surgió de la conversación.
- 04
Aplicación real
Lo ponemos en práctica con ejercicios de tu contexto.
- 05
Resumen
Repasamos lo trabajado y deberes opcionales si quieres.